El presidente de Guyana, Irfaan Ali, ha sido reelegido para un segundo mandato consecutivo, según el primer boletín oficial de la Comisión Electoral de Guyana (GECOM) publicado el sábado. Los resultados, difundidos cinco días después de la jornada electoral, confirman la victoria del líder del Partido Progresista del Pueblo/Cívico (PPP/C).
De acuerdo con el informe oficial, el PPP/C, partido de Ali, obtuvo 242.497 votos válidos, lo que representa el 55% del total. Esta cifra le otorga a la formación oficialista 36 de los escaños en la Asamblea Nacional, asegurando su mayoría legislativa.
El mandatario de 45 años, quien ya se había proclamado vencedor de los comicios el miércoles, ha prometido enfocar su segundo mandato en la erradicación de la pobreza, utilizando la riqueza petrolera del país para impulsar el desarrollo económico. Otro de los grandes desafíos que enfrentará es la gestión del Esequibo, una región rica en recursos minerales y petróleo que es objeto de una disputa territorial con la vecina Venezuela.
Composición política y desafíos clave
El boletín oficial de la GECOM posicionó al partido WIN (Invertimos en la Nación), fundado hace tres meses por el magnate Azruddin Mohamed, en segundo lugar con un 24.8% de los votos y 16 escaños. La Alianza para la Unidad Nacional (APNU), tradicionalmente representativa de la población afrodescendiente, se ubicó en tercer lugar con un 17.7% del sufragio, obteniendo 12 escaños. Un escaño adicional fue para el Movimiento Guyana Adelante (FGM).
La reelección de Ali se produce en un contexto de creciente relevancia geopolítica de Guyana, impulsada por sus vastas reservas de petróleo. La disputa del Esequibo sigue siendo un tema central en la agenda política. En 2018, Guyana llevó el caso a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para que ratifique un laudo de 1899, mientras que Venezuela rechaza la jurisdicción de la corte y aboga por el Acuerdo de Ginebra de 1966 para una solución negociada.
El largo proceso de escrutinio en Guyana se debe en gran parte a la compleja logística de las elecciones en un país donde más del 95% del territorio está cubierto por selva tropical, lo que dificulta el transporte y recuento de votos desde las áreas más remotas.


