La Unión Europea formalizó una donación de 150.000 euros con el objetivo de abordar la crisis de abastecimiento de agua potable en los estados Sucre y Nueva Esparta, estos recursos financieros provienen del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la Federación Internacional de la Cruz Roja, la asistencia técnica y humanitaria se ejecutará directamente a través de la Cruz Roja Venezolana para atender las necesidades básicas de las comunidades impactadas por fallas en el suministro.
El plan de respuesta humanitaria beneficiará a más de 18.000 personas que residen en sectores afectados por daños estructurales en el sistema de acueductos tras eventos sísmicos reciente, la estrategia de atención contempla la distribución directa de agua potable y la entrega de kits especializados para el almacenamiento y la purificación del recurso hídrico en los hogares, estas acciones buscan reducir los riesgos sanitarios asociados a la falta de acceso constante a agua segura en la región oriental.
El operativo de emergencia tendrá un despliegue inicial de tres meses para garantizar una cobertura efectiva en las zonas de mayor vulnerabilidad, esta iniciativa surge como una respuesta coordinada para mitigar las dificultades que enfrentan las familias venezolanas desde la declaración de emergencia hídrica el pasado mes de marzo, la intervención de los organismos internacionales se enfoca en restablecer las condiciones mínimas de higiene y consumo para la población civil afectada.
Con este financiamiento, la Unión Europea refuerza su compromiso de asistencia en contextos de desastres naturales y fallas de servicios críticos, la gestión de los fondos a través de la Cruz Roja permite una logística inmediata para el traslado de suministros y personal especializado a las localidades de Sucre y Nueva Esparta, los organismos involucrados mantendrán el monitoreo constante del despliegue para asegurar que la ayuda llegue de manera equitativa a los ciudadanos con acceso limitado al servicio regular.


